Sanación a traves de la misa




Descargar 196.93 Kb.
TítuloSanación a traves de la misa
Página1/4
Fecha de conversión28.11.2012
Tamaño196.93 Kb.
TipoDocuments
  1   2   3   4
SANACIÓN A TRAVES DE LA MISA


Basado en el libro Curación a través de la misa de Robert de Grandis y en investigación complementaria en fuentes que se citan desde Internet


"La Eucaristía es "fuente y cima de toda la vida Cristiana"
-Lumen Gentium 11



  1. INTRODUCCION


II de crónicas 5, 11-14

Los sacerdotes salieron del Lugar Santo. Todos los sacerdotes que estaban presentes se habían purificado sin atenerse a los turnos en que estaban repartidos. Todos los levitas cantores, Asaf, Hemán y Jedutún, junto con sus hijos y demás parientes, estaban de pie, al este del altar, vestidos de lino. Tenían platillos, salterios y arpas. Con ellos había ciento veinte sacerdotes que tocaban trompetas. Entonces todos unidos se pusieron a tocar las trompetas y a cantar a una voz para alabar y dar gracias al Señor, haciendo sonar las trompetas, los platillos y los otros instrumentos musicales mientras se cantaba: “Alaben al Señor, porque es bueno, porque su amor es eterno.” En aquel momento, el templo del Señor se llenó de una nube, y por causa de la nube los sacerdotes no pudieron quedarse para celebrar el culto, porque la gloria del Señor había llenado el templo.


  • Esta cita muestra que donde Dios estaba presente ese era un lugar santo y de curación. Cuando tomamos conciencia de ello, empieza el proceso de curación.

  • Si esto ocurría en un lugar donde habían elementos que eran representativos de Dios, ¿cuánto más ocurre en el templo, donde permanece la presencia sacramentada de Dios mismo? Nuestros templos son lugares de sanación y lamentablemente no somos consientes de ello. La bendición que hay en nuestros templos y en la eucaristía es una realidad sobrenatural. La misa, contiene todo el bien espiritual de la Iglesia: Jesucristo, que asocia a su Iglesia, y a todos sus miembros, a su sacrificio pascual, ofrecido una vez por todas en la cruz al Padre; y, por medio de este sacrificio, derrama la gracia de la salvación sobre su Cuerpo que es la Iglesia.




  • Cuando entramos a la iglesia, lo primero que hacemos es hacernos la señal de la cruz nosotros mismos con agua bendita, la cual está bendita en nombre de la iglesia para sanar y echar fuera demonios.




  1. ESTRUCTURA DE LA EUCARISTÍA


2.1 Rito1 de introducción:


La misa comienza con la señal de la cruz, una expresión de nuestra fe, de que estamos reunidos en el nombre de la Trinidad.


Tertuliano hablaba en el Siglo IV de El Persignarse, este acto proviene de Ezequiel 9,5-6 y Apocalipsis 7,3 que los que estén signados con la Cruz serán salvos2


Ezequiel 9,5-6

Luego oí que le decía a los otros hombres: Vayan tras él a recorrer la ciudad y, comenzando por mi templo, maten sin ninguna compasión a ancianos, jóvenes, muchachas, niños y mujeres. Pero no toquen a nadie que tenga la señal


Apocalipsis 7,3

¡No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, mientras no hayamos puesto un sello en la frente de los siervos de Dios!


Reflexión sobre porqué se empieza con la señal de la cruz y no con otro gesto religioso.

La señal de la Cruz. Gesto sencillo lleno de significado. Esta señal de la Cruz es una verdadera confesión de nuestra fe: Dios nos ha salvado en la Cruz de Cristo. Es un signo de pertenencia: al hacer sobre nuestra persona esta señal es como si dijéramos: estoy bautizado, pertenezco a Cristo, El es mi Salvador, la Cruz de Cristo es el origen y la razón de ser de mi existencia cristiana. El repetir el gesto nos recuerda que estamos salvados, que Cristo ha tomado posesión de nosotros, que estamos de una vez para siempre bendecidos por la Cruz que Dios ha trazado sobre nosotros. Desde el bautismo estamos signados con la Cruz de Cristo como señal de pertenencia, con el compromiso de conocerle y seguirle y como prueba de que Cristo nos fortalece con la señal de su victoria3


Reflexión sobre la historia de la persignación4

Tertuliano escribe que los cristianos se persignaban durante todas sus ocupaciones, ante cada movimiento: cuando salían o volvían a su casa, cuando se vestían y se calzaban, al entrar al baño, al sentarse a la mesa, al encender las lámparas, al comenzar una conversación, al acostarse, etc. Se signaban siempre con la mano derecha aunque de distinta manera, al principio lo hacían con un dedo signando la frente, la boca y el pecho.


Esto se llamaba la pequeña cruz. Luego se persignaban tocando con la mano la frente, el pecho, el hombro izquierdo y después el derecho. Con el tiempo comenzaron a poner tres dedos juntos al persignarse, con lo que recordaban la Santísima Trinidad, y los dos dedos restantes los apretaban contra la palma como símbolo de las dos naturalezas de Cristo.

Así fue evolucionando hasta nuestro tiempo. Como católicos, estamos totalmente seguros que como el Apóstol Pablo lo dijo: para nosotros la cruz es poder de Dios.


La misa empieza diciendo: En el nombre del Padre, nuestro Padre amoroso que misericordioso, nos ama y envió a Jesús para redimir y sanar. “Porque tanto amó Dios al mundo, que le dio su unigénito Hijo”.. Juan 3, 16-

Reflexionar en Dios como Padre amoroso. Cuál es la idea que tenemos de padre?


Juan 5, 35-36

Juan era como una lámpara que ardía y alumbraba, y ustedes quisieron gozar de su luz por un corto tiempo. Pero tengo a mi favor una prueba mejor que la dada por Juan. Lo que yo hago, que es lo que el Padre me encargó que hiciera, comprueba que de veras el Padre me ha enviado


Lucas 4, 18-21

El Espíritu del Señor está sobre mi, porque me ha consagrado para llevar la buena noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar libertad a los presos y dar vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a anunciar el año favorable del Señor.” Luego Jesús cerró el libro, lo dio al ayudante de la sinagoga y se sentó. Todos los que estaban allí seguían mirándole. El comenzó a hablar, diciendo: Hoy mismo se ha cumplido está Escritura delante de ustedes.


  • No importa el tipo ni la dimensión del problema que tengamos delante o encima de nosotros, yo creo que Dios, que es Padre bueno y amoroso, oigamos bien esa palabra, Padre amoroso, quiere darte la libertad, libertarte de aquello que oprime tu corazón, tu mente, tu vida, tus sentimientos, tu voluntad, tu cuerpo. El quiere curar tu ceguera emocional, espiritual, intelectual y aún la física, para abrir tus ojos y que veas tus circunstancias como las mira Él.




  • Nosotros tenemos un Padre amoroso que quiere liberarnos en cuerpo, mente y espíritu.


Mateo 7, 11

Pues si ustedes, que son a los, saben dar cosas buenas a su hijo, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a quienes se las pidan!. Otras citas bíblicas que reflejan el amor curador del Padre revelado a través de las obras de Jesús son:



Mateo 4, 23

Mateo 4, 24

Mateo 8,16

Mateo 9,35

Mateo 12, 15

Mateo 14, 14

Mateo 15, 30

Mateo 19, 2

Mateo 21, 14

Marcos 1, 33-34

Marcos 3, 10

Marcos 6, 5

Lucas 4, 40

Lucas 6, 18-19



Lucas 9, 11

Pero las gentes lo supieron, y le siguieron; y él, acogiéndolas, les hablaba acerca del Reino de Dios, y curaba a los que tenían necesidad de ser curados. (Nueva biblia de Jerusalén)


El Padre quiere curarnos en todas las formas. Cuando yo menciono la curación me refiero a la curación completa en cuerpo, mente y espíritu. No hay tal cosa como sólo el cuerpo, sólo la mente, sólo el espíritu. El ser humano es una totalidad. El padre quiere curarnos de nuestras heridas, de la culpa, el miedo, el odio, las tendencias al suicidio, de la falta de esperanza, de ilusión y del sin sentido frente a la vida. El quiere curarnos de haber obligado a alguien a hacer algo, de la entrega a los vicios, curar el corazón, la artritis, el cáncer, la migraña, los dolores de espalda… los imposibles médicos. El quiere que le entreguemos nuestras necesidades espirituales, psicológicas y físicas.


Reflexión sobre ¿Qué cosas pueden hacer que le tengamos miedo a Dios?


En el nombre del Padre que mandó a Jesús para curarnos; en el nombre del Hijo, Jesús el curador; que le dijo a sus discípulos que predicaran el Evangelio y curaran a los enfermos. (Marcos 3, 14); y en el nombre del Espíritu Santo que nos da poder para hacer la obra de Jesús (Juan 20, 12-23)


Tratemos de estar abiertos al amor de Dios Padre, a la acción de Jesús que obra por el poder del Espíritu Santo en nosotros. Abramos nuestro corazón a la gracia divina y dispongámonos a seguir a Jesús en su pasión y muerte, para entrar con él en la alegría de la resurrección


2.2 Acto penitencial


Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión; por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa. Por eso ruego a la bienaventurada Virgen María, a todos los ángeles y santos y a ustedes hermanos que intercedan por mí ante Dios nuestro Señor.


Que Dios Todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.


La importancia de la penitencia radica en que estamos preparando nuestros corazones, limpiando nuestros corazones para recibir a Jesús.


  • El perdón es fundamental en nuestro proceso de sanación, por lo tanto, ésta es una de las partes de mayor curación en la misa, porque parte de la base de que el Padre Celestial nos perdona sin condiciones. (Lucas 15, 11-32 parábola del hijo pródigo).

  • Sólo la acción del Espíritu Santo en nuestros corazones y nuestra voluntad puede llevarnos al momento en que podamos decir “creo realmente que el Padre me perdona por todo el mal que he hecho”. Con esto estamos aceptando el obrar del Espíritu Santo y permitimos que su amor nos permita aceptarnos como somos. Es aquí donde nos abrimos para recibir el perdón del Señor y más importante aún para perdonarnos unos a otros y para perdonarnos nosotros mismos.

  • No puede ser salvado, según  el Evangelio, sino  el que se reconoce necesitado de la  misericordia  de  Dios - Lucas 19,10 - “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”.


Mateo 5, 23-24

Así que si al llevar tu ofrenda al altar te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí mismo delante del altar y ve primero a ponerte en paz con tu hermano. Entonces podrás volver al altar a presentar tu ofrenda.


  • Nuestra habilidad para perdonar es limitada. Perdonar completamente es una acción divina que necesita la ayuda de Jesús. Según buscamos su ayuda, nuestra capacidad para poder recibir su perdón y aceptación aumentará, entonces el que nosotros perdonemos y aceptemos a otros también aumentará.

  • El perdón que se recibe y que se da antes de la parte de la Misa en la que nos ofrecemos nosotros mismo al Señor y le ofrecemos nuestras vidas.


Reflexión sobre el perdón en la misa5

Mateo 18, 21-55 nos evidencia la gran deuda que el Señor nos ha perdonado, sin mérito alguno por nuestra parte, y sólo porque nosotros le pedimos perdón. Y Él generosamente nos lo concedió: “El Señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda”. Así es Dios, perdonador, misericordioso, clemente, compasivo. Es el atributo más hermoso de Dios. Ya en el Antiguo Testamento hay atisbos de esa misericordia de Dios, pero en general regía la ley del Talión: ojo por ojo y diente por diente.


En la misma misa comenzamos con un acto de misericordia, el acto penitencial (“Reconozcamos nuestros pecados”). En el Gloria: “Tú que quitas el pecado del mundo...”. Después del Evangelio dice el sacerdote: “Las palabras del Evangelio borren nuestros pecados...”. En el Credo, decimos todos: “Creo en el perdón de los pecados...”. Después de las ofrendas y durante el lavatorio el sacerdote dice en secreto: “lava del todo mi delito, Señor, limpia mis pecados”. En la Consagración, “...para el perdón de los pecados”. “Ten misericordia de todos nosotros. . .” En el Padrenuestro: “perdona nuestras ofensas. . .”. “Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Por tanto, la misa está permeada de espíritu de perdón y contrición. La eucaristía nos invita a nosotros al perdón, a ofrecer el perdón a nuestros hermanos. La escena del Evangelio (cf Mt. 18, 21-55) es penosa: el siervo perdonado tan generosamente por el amo, no supo perdonar a un siervo que le debía cien denarios, cuando él debía cien mil. El perdón es difícil. Tenemos una naturaleza humana inclinada a vengarnos, a guardar rencores, a juzgar duramente a los demás, a ver la pajita en el ojo del hermano y a no ver la traba que tenemos en nuestros ojos. Perdonar es la lección que no nos da ni el Antiguo Testamento ni las civilizaciones más espléndidas que han existido y que han determinado nuestra cultura: la civilización grecolatina. Sólo Jesús nos ha enseñado y nos ha pedido perdonar.


2.3 El Gloria


Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Dios rey celestial, Dios Padre Todopoderoso, Señor hijo Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre. Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, Tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestras suplicas, tú que estás sentado a la diestra del padre ten piedad de nosotros, porque solo tú eres santo, solo tu Señor, sólo tu altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.


Qué es alabar?

  • Definición del Diccionario Word-reference: Elogiar, celebrar con palabras

  • Alabanza y Adoración6

Es importante ver que la alabanza y la adoración tienen un origen celestial, por ello vemos que Dios tiene seres que le alaban y adoran (Ap. 4:8; Lc. 2:13-14). La Escritura relata que Luzbel estaba encargado de la música y las alabanzas en el cielo (Ez. 28, Is. 14; Is. 14:12); su nombre se origina de la raíz halal que significa alabanza y celebrar. Fue creado en medio de alabanza (Ez. 28:13), los ornamentos de su vestidura celestial eran tamboriles, flautas y arpas (Is. 14:11).


Existen varias palabras hebreas y griegas que engloban el concepto de alabanza, pero Salmos 22:3, nos habla que Dios habita en medio de las alabanzas de su pueblo, por lo que se manifiesta en ella. La alabanza es la forma de expresión de los cristianos para darle la gloria y la honra al Señor. A través del cuerpo se alaba a Dios danzando, remolineando, gritando de júbilo, saltando, aplaudiendo, cantando, etc. Por otro lado, la alabanza es la expresión que lleva a la presencia de Dios; también es una estrategia de Dios para obtener victorias, como lo fue para Israel que, bajo la guía del Espíritu Santo, en medio de la alabanza se derrumban los muros de Jericó (Josué. 6:5).


La primera vez que aparece la palabra alabanza en la Biblia es en Génesis 29:35, cuando Lea dio a luz el cuarto hijo de Jacob, dijo ésta vez alabaré a Jehová, y por esto llamó su nombre Judá, por lo cual, en la Biblia encontramos que Judá, una tribu guerrera, iba al frente de la formación del pueblo para conquistar territorios enemigos (Jue. 1:1-2). De esta tribu desciende David, el dulce cantor de Israel y el mismo Señor Jesucristo, el León de la tribu de Judá (Ap. 5:5). David fue el hombre más prolífero en la alabanza por varias situaciones: tocaba los instrumentos que interpretaba (1 S. 16:18), ministraba con música (1 S. 16:23), cantaba (2 S. 23:1), inventó instrumentos musicales (2 Cr. 7:6), estableció ministros que continuamente alababan al Señor (1 Cr. 25:1) a Asaf, Hemán y Jedutún, y designó cantores, con instrumentos de música para alabanza a Dios (1 Cr. 15:16-28) llevando el arca del pacto. David tiene una importancia clave en la alabanza de este tiempo, porque Dios prometió (Amos 9:11; Hch. 15:16), restaurar el tabernáculo de David, que está íntimamente ligado con la alabanza.


Expresiones de alabanza: Se habla de expresiones de alabanza, indicando que éstas deben de empezar en el espíritu, motivadas por el Espíritu Santo (Fil. 2:13), luego trascienden al alma (Sal. 103:2), para mostrarse finalmente en el cuerpo (Sal. 63:3), es decir dar tributo al Rey de Reyes y Señor de Señores con el ser integral. Algunas de ellas son:

a) Fruto de labios: El fruto de labios, habla del instrumento que se posee para confesar su majestad, su grandeza, etc. La Biblia dice que de la boca puede proceder bendición y maldición (Stg. 3:8-10) enseñando con esto, el poder que Dios ha dejado en la boca, en los labios. El fruto de labios no es necesariamente cantar una canción que fue aprendida, sino un canto espontáneo y que brota de un corazón agradecido. Isaías 57:19 dice “Yo soy el que crea fruto de labios”, esto muestra que el fruto de labios es una creación nueva que Dios esta inspirando al corazón y por consiguiente a la boca (1 Co. 2:9).

b) Grito de Júbilo: El grito de júbilo viene de la palabra hebrea terua significa clamor, esto es, una aclamación de júbilo o de un grito de batalla, especialmente un clamor (sonido vibrante y prolongado) de trompeta como una alarma (Strong 8643). Es un grito con entendimiento donde se expresan verdades (Jue. 7:20).

c) Cántico nuevo: El que ha conocido al Señor Jesús como Señor y Salvador personal, posee un cántico nuevo porque ha pasado de muerte a vida, ha experimentado el profundo amor de Dios, adquiere un valor incalculable porque vale la sangre preciosa de Cristo (1 P. 1:18).


¿Qué es la adoración? Es rendir un culto sagrado, reverenciar con sumo honor a Dios. Según el hebreo y el griego, podemos añadir que es postrarse, inclinarse, reverenciar, servir, obedecer. La primera vez que la palabra adoración aparece en la Biblia es en el Antiguo Testamento, cuando Abraham va a entregar a su hijo para ofrecer adoración a Dios (Gen 22:5). En ningún momento encontramos música en este pasaje, esto quiere decir que adorar más que incluir instrumentos musicales implica obediencia a Dios, es una forma de vida dispuesta a hacer la voluntad de Dios. Por otro lado, en Lucas 4:7 el enemigo le pide al Señor Jesús la máxima manifestación que el hombre puede darle a cualquier otro ser, si postrado me adoras. Aquí la palabra griega es proskuneo significa adorar, besar la mano (como un perro lame la mano de su amo), caer sobre las rodillas y tocar el suelo con la frente como una manifestación de la reverencia profunda, arrodillarse o postrarse para dar homenaje o hacer reverencia. Por lo tanto, la adoración es la actitud o la intención interna del corazón del hombre para Dios, entendiéndose la obediencia, el servicio, la rendición, el amor, etc. Es decir, la adoración no implica un tiempo específico del culto a Dios sino una forma de vida, un estilo de vida de una persona que tiene comunión con Dios. Por ello, el Señor anda buscando adoradores en espíritu y en verdad porque es el Espíritu Santo el que preparará nuestra vida para adorar a Dios de esa manera, operando en nuestro espíritu humano. Debemos recordar que la forma en que Dios nos permite tener comunión con Él es de Espíritu (de Dios) a espíritu (humano; Jn. 4:24).


  • En el contexto religioso:

    • Se alaba a Dios por lo que Él es: Salmo 136 tiene tres partes; en la primera exalta a Dios como el gran Yahveh:

Salmo 136:1-9

¡Alabemos a Dios, porque él es bueno! ¡Dios nunca deja de amarnos!

¡Alabemos al Dios de los dioses. ¡Dios nunca deja de amarnos!

¡Alabemos al Señor de señores! ¡Dios nunca deja de amarnos!

Solo Dios hace grandes maravillas. ¡Dios nunca deja de amarnos!.

Dios hizo los cielos con sabiduría. ¡Dios nunca deja de amarnos!.

Extendió la tierra sobre el agua. ¡Dios nunca deja de amarnos!.

Hizo los astros luminosos. ¡Dios nunca deja de amarnos!.

Hizo el sol para alumbrar el día. ¡Dios nunca deja de amarnos!

Hizo la luna y las estrellas para alumbrar la noche. ¡Dios nunca deja de amarnos!.

  • Se alaba a Dios por lo que Él ha hecho por ti:

Salmo 136:10-15

En Egipto hirió de muerte al hijo mayor de cada familia. ¡Dios nunca deja de amarnos!

Sacó de Egipto a Israel. ¡Dios nunca deja de amarnos!

Allí mostró su gran poder. ¡Dios nunca deja de amarnos!

Partió el dos el mar rojo. ¡Dios nunca deja de amarnos!

Hizo que Israel cruzara el mar. ¡Dios nunca deja de amarnos!

Hundió en el mar al faraón y a su ejército. ¡Dios nunca deja de amarnos!

  • Se alaba a Dios por lo que Él ha hecho por ti:

Salmo 136:16-26

Guió a Israel por el desierto. ¡Dios nunca deja de amarnos!

Derrotó a reyes poderosos. ¡Dios nunca deja de amarnos!

Quitó la vida a reyes famosos. ¡Dios nunca deja de amarnos!

Hirió a Sihón, el rey amorreo. ¡Dios nunca deja de amarnos!

Hirió a Og, el rey de Basán. ¡Dios nunca deja de amarnos!

Entregó a su pueblos, las tierras de esos reyes. ¡Dios nunca deja de amarnos!

Esa fue la herencia de Israel. ¡Dios nunca deja de amarnos!

Dios no se olvidó de nosotros cuando nos vio derrotados. ¡Dios nunca deja de amarnos!

Nos libró de nuestros enemigos. ¡Dios nunca deja de amarnos!

Alimenta a toda su creación. ¡Dios nunca deja de amarnos!

¡Alabemos al Dios del cielo! ¡Dios nunca deja de amarnos!


Hasta aquí hay una visión de la alabanza y la adoración desde el antiguo testamento. Sin embargo en el nuevo testamento, el primer ser humano al que Jesús impactó es un ejemplo de alabanza y adoración. La adoración de María, manifiesta en el amor y la aceptación incondicional de la perfecta voluntad de Dios, se hace evidente en Lucas 1, 28-38 y en Lucas 1, 46-55.


De quien podemos aprender la docilidad para dejarnos guiar del Espíritu Santo si no es de la mamita del cielo? Quien como María nos da ejemplo de abandono en el Espíritu Santo para mantenernos en oración, para alabar y adorar a Dios con toda nuestra vida?


Hacer introducción a la consagración al Inmaculado Corazón de María. Estos son ejemplos de consagración a la virgen María y ella se encargará de enseñarnos a alabar y adorar a Dios


http://www.consagracionamaria.com.ar/jd_b030%20-%20myfreetemplates.com/index,%20comienzo.html


  • Aparición de la Virgen en Cova de Iría – Portugal / Nuestra Sra. de Fátima

El 13 de Mayo de 1917 la Virgen se aparece a tres pastorcitos y entre otros requerimientos solicita la Consagración como medio de salvación.


  • Aparición de la Virgen en Medujorje - Ex-Yugoslavia / Nuestra Sra. Reina de la Paz

El 24 de Junio de 1981 la Virgen se aparece a 6 adolescentes, en estos mensajes repite incansablemente: oración, sacrificio, penitencia, conversión y consagración...


  • Aparición de la Virgen San Nicolás – Argentina / Nuestra Sra. del Rosario

El 25 de Setiembre de 1983 la Virgen se aparece a Gladys Motta, entregándole mensajes instándonos, a nosotros sus hijos a la conversión y a la  consagración a su corazón inmaculado


Otros ejemplos de alabanza y adoración se expresan en las siguientes citas bíblicas:


Lucas 2, 13-14

En aquel momento aparecieron, junto al ángel, muchos otros ángeles del cielo, que alaban a Dios y decían: Gloria a Dios en las alturas. ¡Paz en la tierra entre los hombres que gozan de su favor”


En el acto penitencial empezamos a abrir el corazón para Dios y a través de la alabanza del Gloria, continuamos abriendo nuestro corazón, saliéndonos de nosotros mismos para centrarnos en Dios. Nosotros continuamos y repetimos las alabanzas en el Gloria porque es en esta parte de la misa cuando elevamos nuestros corazones, alabando, adorando y dando gracias a Dios.


Salmo 34, 7

El Ángel del Señor protege y salva a los que honran al Señor”.


Hebreos 13, 15

Por eso debemos alabar siempre a Dios por medio de Jesucristo. Esta alabanza es el sacrificio que debemos ofrecer. ¡Alabémosle pues con nuestros labios!


Oseas 14,2

Vuélvanse al Señor llevando con ustedes esta oración:”Perdona toda nuestra maldad y recibe con benevolencia las alabanzas que te ofrecemos”.


San Agustín dijo que Dios son necesita alabanza, nosotros la necesitamos. Nosotros necesitamos alabanza para abrir nuestros al Espíritu Santo. Sin embargo, como buenos católicos preferiríamos volver a pedir solamente. Si solamente pedimos en nuestra oración, entonces nosotros nos convertimos en el centro de nuestra oración en lugar del Señor. Estamos presentándole nuestras necesidades al Señor, pero cuando alabamos a Dios estamos enfocando totalmente a Jesús, haciendo que Jesús sea el punto central.


La oración de alabanza, el Gloria, es grandemente curadora porque confirma lo que enseña la Escritura, “Dad y se os dará” (Lucas 6, 38). Sírvele al Señor y El te servirá a ti. Es al dar alabanza que recibimos curación. Es al morir nosotros mismo que nacemos a la vida eterna. Por tanto, alabar en la Misa es extremadamente poderoso. Muchas personas pueden recibir curación en la Misa del domingo con sólo participar cantando canciones y haciendo oraciones, tales con el Gloria.


Dar Gloria es ensalzar, es dar honra y reconocimiento a Dios. Ese mismo término se usa en el teatro, cuando se levanta el telón para recibir los aplausos del público.


Un punto con el que quiero finalizar este tema en la adoración eucarística.

  1   2   3   4

Añadir documento a tu blog o sitio web

Similar:

Sanación a traves de la misa iconLista de sanacion

Sanación a traves de la misa iconLista de sanacion

Sanación a traves de la misa iconLista de sanacion a distancia

Sanación a traves de la misa iconCapítulo 22 La Misa

Sanación a traves de la misa iconEl amor a los padres y la sanación emocional por: Ing. Gonzalo José Rodríguez Marcucci

Sanación a traves de la misa iconCantos para el Ordinario de la Misa

Sanación a traves de la misa iconReflexion santa misa 27 de octubre

Sanación a traves de la misa iconMisa diaria y Novena (Día 9)

Sanación a traves de la misa iconBorrador Misa de conmemoración de las víctimas

Sanación a traves de la misa icon¡la alegria tiene un nombre! ¡Jesus! Misa familiar

Coloca este botón en su sitio:
es.convdocs.org


La base de datos está protegida por derechos de autor ©es.convdocs.org 2012
enviar mensaje
es.convdocs.org
Página principal